La moneda de cincuenta es un pedazo de pasto -ubicado en la plaza de armas de Romeral- con el busto de un presidente al medio, probablemente sea Arturo Alessandri Palma, puesto que justo al frente se ubica la enseñanza básica de un liceo con el nombre del León de Tarapacá. Los romeralinos le pusieron así al fragmento de pasto debido al parecido del cemento que lo rodea con una moneda.

Suena la campana del liceo y los estudiantes salen rápido del establecimiento, como si fuesen reos en busca de libertad, juegan en los columpios de la plaza, compran unos cartuchos de papas fritas a 400 pesos en el carro naranjo al otro extremo de la plaza o en el carro verde a un costado del paradero. Aquellos que no tienen los 400 pesos optan –por condena material- a la sopaipilla con ketchup, mostaza o mayonesa de 150 pesos, que reclama la ausencia del zapallo y el exceso de colorante que burlesco le otorga el tono de la calabaza a la masa circular. Las manos torpes llevan la comida a las bocas hambrientas y los dientecitos chuecos o con frenillos poco demoran en hacerla desaparecer.

Una cuadra más allá, donde termina la plaza o donde empieza –depende de donde se mire- se alza Capitán, un perro negro con blanco de aproximadamente ocho o nueve años que hasta le pesan los ladridos por su edad. Junto con él, una jauría de 5 ó 6 perros que se dedica a perseguir frenéticamente a autos en la noche frente a la casa okupa que está plena esquina.

A un costado de la plaza pasa “La Cañada”, un canal de dos metros de ancho que atraviesa Romeral, haciendo de río Mapocho, navegable para ratas y cuanta mierda pueda caer a sus aguas. En invierno va color chocolate y resuelve al centro de la comuna en un lugar triste e inundado.

Al otro costado de la plaza, junto al liceo, se asoma tímida la municipalidad, ahora pintada color ladrillo, pero eternamente amarilla en el recuerdo de los romeralinos. Sus funcionarios desgastan las baldosas del pasillo exterior con el vaivén de sus pies inútiles entre paso y paso.

En el paraguas, una marquesina al medio de la plaza, hay dos escolares besándose como si la boca del otro fuese un altar impoluto, y de cierta forma debe serlo, o como si con cada beso cortaran la cadena que ata al reloj a las horas y así lograran permanecer juntos para siempre. “Ámame como liceana, dame besos jugosos, abrázame fuerte”, recuerdo que mi única luz me ha dicho alguna vez al ver aquella imagen.

En un paradero al costado de La Cañada hay cuatro alumnas, con el uniforme del liceo agrícola Nicolás Moreno Vergara, que no deben pasar los 14 ó 15 años de edad. Se suben a la micro hablando alto, más bien gritando. ¿”De cuándo tan desesperada por un cigarro, weona?”, retumba en los 5 metros por dos del minibús al subir la primera de las chicas. Se van hacia los asientos del fondo. Una queda de pie. “¿Hicieron la tarea de mecánica? A mí me salieron 12 páginas completas”, dice la de pie. “No, loco, te pago por hacérmela”, responde alargando todas las vocales la que, según me entero después, se llama Anaís. Otra de ellas incita a Anaís a que se calle “no seai flaite”, le dice, pero la muchacha le escupe con rabia “¿y vo, te creís cuica? Si nosotras somos flaites”. La de pie sale en defensa de su amiga “Ya, Anaís, párala”. “Chupa la corneta, no la puedo parar porque no tengo tula”, escuchan seco y lento quienes quedan dentro de la micro.

Más allá, el minibús se detiene en un semáforo, por la calle caminan unos adolescentes de 15 ó 16 años y Anaís, con toda la personalidad del mundo, les grita “mijitos ricos” y les tira besos. Ella y sus amigas ríen a toda voz porque ellos les contestan y les dicen hola. El bus sigue su camino, dobla en una esquina, dobla en la siguiente, avanza 3 cuadras más y llega al terminal. Se baja Anaís y sus amigas con la lívido alta.

Crónica: Liceanos en el aire
Te amo, mi Gala querida, mi dorogoi, mi niña preciosa. No lo
dudes nunca. Nada de lo que existe entre nosotros puede borrarse.
Quiero tu dicha, y ten la seguridad de que por ti siempre podré
sacrificarlo todo. Vivo en una forma completamente pesimista, y es nuestro amor lo que me infunde valor.
Cartas a Gala, Paul Éluard

Mujer con la que he vivido
Mujer con la que vivo
Mujer con la que viviré
Siempre la misma
Necesitas un abrigo rojo
Guantes rojos una máscara roja
Y medias negras
Razones pruebas
De verte toda desnuda
Desnudez pura o aderezo adornado

Senos o mi corazón.

Cartas a Gala/poema, Paul Éluard

Mi Gala, mi única, esto no va mejor. Ayer, demasiado desmoralizado, me «ausenté». Fui a dormir a Rué Becquerel. Allí encontré tu fantasma, el de nuestra vida, de nuestra vida entera, tan difícil, tan colmada de lágrimas y de caricias, tan colmada de ti. Necesitarías un abrigo rojo, medias negras, guantes rojos, una máscara roja, el cabello huidizo, la cabeza hacia atrás y desnuda en tu abrigo y yo muerto a todo lo demás, a todo cuanto no o sea tú, mi verdadera vida, mi amor por tus ojos simples y dulces, tus manos buenas y hermosas, tus senos hechos para inquietarme, más dulces aún que el vello de tu sexo, que tu sexo que adoro.

Mi hermosa cabeza, mi cabeza diminuta, pequeño cráneo todo entero en mi mano. Gala, mi divina Gala, mi vida entera, mi muerte, no volveré a Rue Fontaine, el día se parece demasiado a ti y la noche demasiado a tu olor, te amo, te amo, mi niña, yo mismo, Gala.

Cartas a Gala, Paul Éluard
Te adoro. Eres mi única luz, mi única meta en la vida.
Cartas a Gala, Paul Éluard

Nobuyoshi Araki

Nobuyoshi Araki

Sin el amor, todo está perdido para siempre, perdido, perdido, abyectolleno de remiendos y de veneno insípido y abyectos. No hay vida, sólo hay amor.
Cartas a Gala, Paul Eluard

Sin duda alguna
Tengo malos hábitos
De esos que cuesta dejar
De esos que la gente no advierte.

Aparecen cuando menos me lo espero
Cuando creí haberlos olvidado.

Se burlan de mí
Juegan con tu vida
Juegan con mi muerte
Realizan un desfile frente a mis ojos.

Quisiera abandonarme a mis malos hábitos
Pero ellos se abandonan en mí
Me llenan riéndose sutilmente.

Crecen y bailotean subversivos en mi brazo
Se alimentan de mi sangre
De mis ganas de vivir.

Pegotean mi piel
La inflan
Me resuelven monstruosa
Asquerosa
Y se esfuman para volver a aparecer
Quién sabe cuándo.

Malos hábitos, M.N.F. (via agreenmisfitgirl)
nervousbreak-down:

Travis

pussyxriot:

THIS IS SUCH AN ACCURATE REPRESENTATION OF CATS IF CATS COULD TALK THIS IS WHAT THEY WOULD SAY

atomchildren:

my heart

atomchildren:

my heart

Estoy como parado en una esquina viendo pasar lo que pienso, pero no pienso lo que veo.
Julio Cortázar - El Perseguidor (via tribulacioneslamentosyocaso)
Encontré tu blog al buscar notitas sobre los detectives salvajes un libro que amo demasiado, al entrar y stalkearte un poquito me di cuenta de que tienes frases de mucho libros eso me pareció interesante. Te sigo. Bonita noche. :3

gracias, bonito tumblr también. saludos!

Hacía bastante tiempo que no me paso por tu tumblororor, y creo que hasta olvidaste que lo hacía. Sólo paso a decir que aún creo que ese gif tuyo es tan . . . simplemente tan perfecto. Ten un lindo día señorita, que los mejores deseos te lleguen hasta ese sur tan lejano en el que vives. :D
Anonymous

Hola, también ten un lindo día por allá lejos. ¡Saludos!